Como sabemos, vivimos en un mundo en que todo se puede reducir a la dualidad, es decir, a la ciencia de los pares.
Incluso toda la base de la informática actual se sustenta en el lenguaje universal del 0 y el 1. El llamado lenguaje de máquina o lenguaje de los ordenadores siempre se trata de secuencias de 0 y 1. Todos los procesos de la vida se fundamentan dinámicamente entre esas dos fases polares (polaridad). El 0 es la nada, el vaciamiento, y el 1 es el todo, el llenado.
!Quien lo iba a decir¡: las computadoras al filo del siglo XXI usando la nomenclatura del Yinn (0) y del Yang (1). Incluso se habla ya de la inteligencia artificial: el ser humano descifrando las secuencias de códigos de la mente universal, ¡lo cual no podía por supuesto hacer sino usando el mismísimo lenguaje de la naturaleza!: la nada y el todo, el vaciado y el llenado, la descarga y la recarga...
Así, el estudiante de la CIENCIA DE LA SUPERMENTE ha de saber que cualquier cosa que vaya a realizar en cualquier nivel de sí mismo -incluyendo por supuesto la mente- precisa de las técnicas necesarias para saber vaciarse y llenarse, contraerse y expandirse, relajarse y esforzarse, exhalar e inhalar, recibir y transmitir, percibir y crear...
La técnica básica para la descarga física y mental es la RELAJACION y el método fundamental para la activación y energetización es la RESPIRACION COMPLETA, teniendo a su vez esta última dos fases bien marcadas dentro de sí: INHALACION Y EXHALACION.
LA RESPIRACION.
Con frecuencia las mayores fuentes de energía, de autorrealización y de lanzamiento personal en todos los campos se localizan en las cosas más sencillas, de las cuales muchas están diariamente a disposición nuestra pero, !qué difícil es palpar y aprehender lo sencillo!, y no en sí porque lo sencillo sea complicado, sino por la complicación de nuestra mente que impide vislumbrar lo esencial de cada cosa.
Para todas las grandes escuelas de la supermente en la antigüedad el gran problema a la hora de activar más nuestras casi infinitas capacidades psíquicas era precisamente el desorden de los pensamientos, el atorrollamiento de las ideas, la loca carrera de imágenes en nuestra psiquis, la falta de control sobre las secuencias de impulsos mentales y, debido a todo lo anterior, la pérdida y el desgaste infructuoso de una de las supremas fuerzas de que dispone el ser humano: LA ENERGIA MENTAL.
En ello han coincidido todos los sabios, maestros e investigadores de la mente a lo largo de toda la historia de la humanidad: las escuelas del Raja-Yoga o yoga mental, las escuelas herméticas del antiguo egipto, los lamas tibetanos, los sabios mayas, los budistas, los budistas zen, los sabios indios de América, los incas, etc.
La Cosmopsicología o el enfoque moderno y científico que relaciona a la astrología con la psicología, nos da la clave necesaria para comenzar a penetrar de manera concreta, certera y eficiente en el mundo de las potencialidades de la mente. Así, esta ciencia relaciona al planeta Mercurio (ver sección de Astrología) con el pensamiento, la inteligencia, la capacidad de relación mental y con el propio hermetismo (Hermes=Mercurio) pero, a su vez, Mercurio rige en el dominio cosmofisiológico a la RESPIRACION.
Es evidente y claro que el proceso respiratorio se localiza cosmopsicológicamente en clara afinidad con el planeta Mercurio, por sobrados y consistentes motivos.
El primero de ellos es que tanto el planeta como el proceso de la respiración son de tipo aéreo, y por tanto muy ligados al mundo de las ideas o del pensamiento.
Por otra parte, sabemos que el planeta Mercurio es de tipo dual, con una continua búsqueda del equilibrio entre dos polos. La respiración es un fenómeno claramente oscilante entre dos extremos. Sus mayores posibilidades se abren precisamente cuando su frecuencia se hace cíclica, rítmica o pendular.
En tercer lugar, la misión en sí del proceso respiratorio es igualmente doble, ya que por una parte sirve de captación de oxígeno y por la otra realiza la extracción del organismo de un producto tóxico de desecho del metabolismo orgánico como es el anhídrido carbónico.
Ciertamente encontramos sobradas causas para asimilar al mercurial planeta con esta función.
RESPIRACION INTEGRAL O COMPLETA.
GENERALIDADES.
El tópico con que suele iniciarse una exposición acerca de este tema es el de "respirar es vivir". Efectivamente así es, ya que la existencia física humana se inicia con una inhalación y finaliza con una exhalación.
Pero no sólo ha de verse el tema desde la perspectiva de que la función respiratoria es indispensable para la vida ya que sin ella la muerte sobreviene con sólo un par de minutos sin aire. Hay mucho más detrás de la imagen popular o incluso de la perspectiva médica de la cuestión, pues las repercusiones del proceso respiratorio abarcan incluso a los niveles afectivo, mental y de la voluntad.
La idea incompleta acerca de lo espiritual se limita frecuentemente a lo metafísico o a lo que no se ve, pero desde la perspectiva espiritualista auténtica, un proceso tan cotidiano como la respiración se estudia y se experimenta como algo que conecta al ser humano con el universo de forma tangible.
Para los Sabios de las diferentes culturas antiguas el universo físico se encuentra movido y dinamizado por la energía universal. El ser humano, lógicamente, precisa de esa energía cósmica y de alguna manera ha de recibirla en cada momento, más o menos conscientemente.
Las denominaciones que la energía universal posee en los diferentes lenguajes de la Antigüedad varía, pero en síntesis se refieren a lo mismo. Ya la física actual comienza a aproximarse al mismo tema con las "teorías de gran unificación", que pretenden reducir o simplificar todas las energías conocidas a una sola, partiendo de las energías electromagnéticas, gravitatorias, atómicas, etc.
Para los yoghis del norte de la India, a través de la lengua sánscrita, la gran energía cósmica se denominaba PRANA, el cual sería algo así como el alma de la energía o la energía de la energía.
El Prana se encuentra más libre o más fácil de captar en ciertos elementos de la naturaleza, especialmente en varios de los que son más asequibles para el ser humano.
El ser humano capta el Prana fundamentalmente a través de su contacto o asimilación directa de los cuatro elementos: el fuego, el aire, el agua y la tierra.
El elemento fuego es recibido por el hombre mediante la energía solar, que es captada a través de la piel gracias a la ayuda de la pro-vitamina D, la cual se transforma en el proceso en vitamina D.
El elemento aire con su carga correspondiente de prana evidentemente es recibido por el hombre mediante el ciclo respiratorio.
El elemento agua es también otra fuente de prana importante y asimilable por la especie humana, tanto si es bebida como en forma de baños o duchas.
El elemento tierra puede englobar lo que representan los alimentos, como también el contacto con la tierra o el suelo en sí, a través del cual se trasmiten las energías telúricas del planeta.
La energía que obtenemos en la alimentación, junto con la materia asimilada de ellos, tiene con respecto al ser humano un ciclo mucho más largo que el de la asimilación de la energía pránica del aire. Es decir, podemos resistir casi un mes sin comer, pocos días sin beber, pero apenas un par de minutos sin respirar. Es interesante reflexionar sobre lo anterior, ya que desde la perspectiva cosmopsicológica la respiración se encuentra en cada momento muy ligada a los ciclos de ondas mentales.
Recordemos que bajo la analogía mercuriana hallamos a la respiración, al pensamiento y la capacidad de relación, el sistema nervioso, etc. Ello significa que existe una interconexión más que directa entre todas estas funciones. Llama igualmente la atención que el cerebro funciona mediante impulsos nerviosos, los cuales generan ondas. Simultáneamente el mecanismo respiratorio es cíclico u ondulatorio.
Quizás por lo señalado, el concepto de los Yoghis es que la respiración se encuentra en relación íntima con los niveles vibratorios de los pensamientos, así como con la potencia, dirección, efectividad, capacidad de generación y creatividad de estos.
Para los chinos, de manera parecida, basándose en sus teorías sobre el Yang-Yinn (positivo-negativo, eléctrico-magnético, activo-pasivo), los estados cíclicos respiratorios poseen una analogía directa con los estados psíquicos. Debido a ello, la filosofía primordial de este pueblo nos explica cómo controlando o educando la respiración podemos modular o mejorar los estados emocionales y mentales.
Cualquier uso de la dinámica respiratoria para fines más avanzados necesita en primer término de un correcto conocimiento de lo que hemos llamado respiración integral o completa.
BENEFICIOS.
Según este sistema respiratorio vaya siendo asimilado convenientemente, los beneficios se observarán en todos los niveles, incluyendo por supuesto una mayor fortaleza física y mejor resistencia a las enfermedades.
Podemos añadir rápidamente algunos más:
A. Se disminuye el volumen de aire residual, el cual es un proporción mínima que siempre queda por mucho que se fuerce la exhalación.
B. Se usa más correctamente la capacidad pulmonar, al realizar una respiración racional y estudiada.
C. Se sustituyen los hábitos viciosos respiratorios por el sistema de respiración completa, pues no se trata únicamente de practicar una correcta respiración tres o cuatro veces por semana durante cinco minutos. El fin consecuente es que, igual que nuestro hábito respiratorio cotidiano es inconsciente o autónomo, de la misma manera la técnica de respiración integral mediante el ejercicio se va haciendo extensiva, sin darnos cuenta, a cualquier momento de la jornada. Gracias a los mecanismos de aprendizaje humano mediante el ejercitamiento, llegado un momento podemos decir que hasta durmiendo vamos a realizar, aunque sea, un cierto grado de respiración integral.
D. Aumenta la cantidad de oxígeno en la sangre, y el nivel de CO2 disminuye. Esto por supuesto sucede especialmente en el cerebro, con lo cual se consiguen más fácilmente estados mentales de mayor lucidez.
El nivel de alarma que hay que tener muy en cuenta cuando se realizan las primeras prácticas, sobre todo, es el mareo. Se ha de saber que por los procesos oxidativos que genera el O2, el propio cuerpo ha de defenderse ante él, aun cuando es el elemento precioso que el organismo precisa en abundancia. Por ello, ha de dejarse tiempo para que el metabolismo se habitúe al nuevo y mayor nivel de oxígeno.
La regla es bien sencilla: cuando se sienta un leve mareo en la práctica de los ejercicios preliminares de respiración integral, se ha de parar y continuar al día siguiente.
Hemos de tener muy en consideración que la verdadera respiración sucede o tiene lugar en cada una de los cientos de miles de millones de células de cada uno de los órganos de nuestro cuerpo. En realidad, lo que solemos llamar respiración pulmonar es una ventilación externa, pues es en cada una de las unidades biológicas de nuestro organismo que sucede la combustión o combinación del oxígeno con substancias energéticas para obtener calorías.
Sería conveniente en este momento que si usted no mantiene en la memoria los principios básicos de la fisiología respiratoria, acuda a cualquier libro de divulgación general, motivado por las aplicaciones prácticas que está observando con la lectura de este tema sobre la respiración integral. En cualquier caso, la figura que se anexa será de utilidad para el desarrollo de los próximos apartados.
RESPIRACION INTEGRAL.
La respiración desde el punto de vista funcional la podemos dividir en tres partes, no porque en el interior de los pulmones haya algo así como cámaras separadas, sino porque existen tres fases en las cuales el tipo de músculos que actúan, así como el movimiento que se hace, están bastante diferenciados unos de otros.
Esas tres etapas de una respiración integral son: respiración baja o diafragmática, media o toráxica y alta o clavicular.
RESPIRACION BAJA O DIAFRAGMATICA.
Es algo curioso observar que esta primera fase de la respiración integral es la que mayor volumen de aire puede acoger pero, sin embargo, es la que menos suele usar el ser humano cuando no ha tenido un ejercitamiento específico al respecto, lo cual sucede la mayor parte de las veces. El tercio inferior de los pulmones es precisamente el que posee una base más amplia, por el hecho sencillo de que estos poseen una base piramidal. Por tanto, no usar la respiración baja o diafragmática suficientemente es un importante error, el cual apenas se suele mencionar en los ambientes médicos y mucho menos en el nivel del hombre de la calle.
La causas de esa verdadera atrofia son varias, entre las que encontramos los cinturones apretados, la falta de una adecuada cultura respiratoria, incluso en las clases escolares de gimnasia, etc. Pero lo más interesante del caso es que el ser humano en realidad viene al mundo físico realizando respiraciones completas, las cuales se denotan claramente al observar cómo se infla y se desinfla el abdomen de un niño pequeño.
Podríamos entonces preguntarnos por qué luego perdemos ese hábito, y es que sucede que la raza humana en gran parte se ha alejado (momentáneamente) de los sabios patrones naturales. Poseemos la gran ventaja de un sistema complejo de aprendizaje pero, a la vez, con facilidad nos olvidamos de interesantes comportamientos instintivos debido a una insuficiente educación.
Con los ejercicios que a continuación presentamos queremos mostrar un sencillo método para volver a adoptar consciente y definitivamente ese sistema respiratorio, con el cual fuimos anteriormente "niños".
PROCEDIMIENTO PARA LA RESPIRACION INTEGRAL.
La práctica de los ejercicios que a continuación se presentan se centra más que nada en la educación de la inhalación, ya que ésta es la fase activa de la respiración. Ello no significa que la exhalación no requiera un cuidado, sino que para soltar el aire es suficiente con relajar los músculos que generaron la inspiración. La causa es que los pulmones son elásticos, aparte de que cuando se sueltan los músculos inspiratorios y se relaja el diafragma, la propia caja toráxica comprime los pulmones y la exhalación se lleva a término con cierta facilidad.
A. PRIMER EJERCICIO.
Lo primero que precisamos adoptar en la práctica, antes que cualquier otro cambio o refinamiento en nuestros hábitos respiratorios, es la RESPIRACION NASAL, ya que existe la incorrecta costumbre de exhalar por la boca, si no tanto cotidianamente por lo incómodo, sí en la práctica del deporte o ejercicio.
Respecto al interés de realizar la inhalación o inspiración por la nariz, nadie posee duda, ya que existen tres motivos bien conocidos. Uno es el calentamiento del aire en las fosas nasales debido a la irrigación de la pituitaria roja, y otro es la retención de polvo y suciedad por los pelillos de las fosas. En tercer lugar, el aire entrante es humedecido por el líquido que se segrega principalmente en los meatos inferiores.
En esta última razón encontramos la causa física de la conveniencia de espirar por la nariz. Si se exhala por la boca, se desaprovecha la humedad del aire que sale de los pulmones, con lo cual se produce un resecamiento excesivo de la zona de los meatos inferiores. Debido a ello, el aire que entra posteriormente no es bien humedecido.
Se suele pensar que es bueno exhalar bruscamente por la boca cuando se corre, por ejemplo, porque así el aire viciado es expulsado rápidamente. Pero lo que en realidad sucede es que una pausada exhalación es la que da el tiempo suficiente para que se realice el intercambio de gases en los pulmones, aparte de que se consigue una mayor lentitud del ritmo cardíaco. Por si esto fuera poco, una exhalación controlada sólo puede serlo si se realiza por la nariz, pues la exhalación por la boca es más que nada súbita.
B. SEGUNDO EJERCICIO (RESPIRACION BAJA O DIAFRAGMATICA).
Tal como se puede ver en la figura, se basa en el movimiento arriba y abajo del músculo diafragma, el cual separa la cavidad toráxica o pulmonar de la abdominal.
Este grupo muscular diafragmático posee forma de cúpula y se encuentra adherido tanto a las costillas como a la columna vertebral.
Como se puede observar, cuando el músculo diafragma se encuentra en reposo mantiene su conformación cupular (véase la figura). Sin embargo, para que baje es preciso que se ponga en funcionamiento, siendo precisamente entonces cuando es posible el llenado de toda la base de la pirámide pulmonar.
Simultáneamente a la contracción del diafragma o descenso del mismo, los órganos del abdomen quedan con menos espacio que ocupar en la cavidad abdominal, ya que ésta se ha reducido. Entonces se observa cómo el vientre externamente se infla. Si profundizamos un poquito en la fisiología respiratoria, entenderemos cuñal es el proceso íntimo de la inhalación, la cual constituye en sí la fase activa de la respiración. Cuando el diafragma baja y se coloca más horizontal, éste arrastra a la pared de la base de los pulmones con él, con lo que el volumen del pulmón ha aumentado en muy poco tiempo. Ello provoca un efecto de vacío similar al de una bomba de aire para el llenado de neumáticos, cuando tiramos de la varilla y el émbolo se retira hacia atrás, con lo cual aumenta el volumen interior de la bomba. De ese modo, disminuye la presión del aire dentro de la bomba, lo que provoca que el aire entre de fuera para equilibrar la presión de nuevo. Es el llamado efecto de vacío.
Exactamente igual sucede con la respiración baja, en la cual el émbolo es el músculo diafragma y la cámara de la bomba en sí es el volumen variable de los pulmones.
Explicado todo lo anterior de otra manera: para que se produzca el llenado de la parte inferior de los pulmones, que es la más voluminosa, es preciso que la cúpula diafragmática se contraiga y descienda. En ese mismo instante el vientre se expande a la vista hacia fuera, pues el diafragma ha comprimido hacia abajo la cavidad abdominal.
Queda claro, pues, que una respiración pasiva sin la acción directa del músculo diafragmático sólo conduce a un mediocre o mal llenado del tercio inferior de los pulmones, por lo cual lógicamente lo primero que precisamos es entrenarnos un poco en la contracción y descontracción del músculo diafragma.
Los requisitos mínimos para acometer estos ejercicios son situarnos ante un ventana abierta y en un lugar donde se puede respirar normalmente. A la vez, nos colocaremos con la columna erguida, lo cual puede ser de pie o sentados sobre el suelo. Lo primero que vamos a hacer para ello es entrar y sacar el abdomen. Con ese fin tomamos aire y lo soltamos totalmente. A continuación, manteniendo los pulmones sin aire, procuraremos inflar y seguidamente hundir todo lo posible el vientre, hacia fuera y hacia dentro. No es conveniente adquirir la costumbre de mirarse el abdomen mientras se realizan los ejercicios que se proponen, ya que ello significa una incorrecta postura para la columna. Es más práctico realizarlos las primeras veces delante del espejo de perfil. Cuando observemos que efectivamente entra y sale, ello significa ni más ni menos que estamos despertando al diafragma con unos tonificadores ejercicios. Tenga precaución: el abuso de estos ejercicios podría producir agujetas al día siguiente en el propio diafragma, pues recuerde que éste es un músculo.
La siguiente práctica consiste en coordinar el anterior movimiento con la respiración. Para ello, realizaremos la respiración baja en dos tiempos. En el primero hundimos la zona abdominal hacia dentro a la vez que soltamos el aire. En la segunda fase inflamos el abdomen según tomamos aire.
Recordemos que desde el momento en que sintamos mareo vamos a parar por unos minutos o hasta mañana. En cualquier caso es recomendable hacer pausadamente todos los ejercicios respiratorios.
Para insistir en el hecho de que la respiración sea fundamentalmente baja o abdominal, es conveniente colocar ambas manos entrelazadas por los dedos y presionando ligeramente el pecho, para de esa manera evitar en lo posible que la caja toráxica se expanda, que es la esencia del mecanismo de la respiración media, la cual tratamos a continuación.
C. TERCER EJERCICIO (RESPIRACION MEDIA O TORAXICA).
Es la llamada en ocasiones respiración de los deportistas, ya que por lo general ellos suelen pensar que lo fundamental para lograr una mayor capacidad pulmonar es la expansión de la caja toráxica. Ello es cierto a medias, pues aunque es verdad el hecho de que la respiración media es importante, no es la que más, por lo que olvidar a la respiración baja es imperdonable.
Como podemos estudiar gráficamente en la figura, en la posición de descanso de la caja respiratoria las costillas se encuentran, vistas de lado, en una posición más inclinada o diagonal.
Cuando entran en acción los llamados músculos inspiratorios, los cuales tiran hacia arriba de las costillas, el "teclado" se coloca más horizontal y el diámetro antero-posterior (de delante atrás) crece, con lo cual el volumen interno aumenta. Ello genera igualmente un efecto de vacío que ya hemos detallado antes. A la vez, el pecho visto de frente también se amplía, ya que los cartílagos que unen las costillas al esternón son ligeramente flexibles.
Para desarrollar la dinámica de la respiración media es una buena sugerencia el colocar ambas manos una sobre la otra presionando ligeramente con las palmas el abdomen, para así evitar que funcione el sistema de la respiración baja.
D. CUARTO EJERCICIO (RESPIRACION ALTA O CLAVICULAR).
Es la culminación superior del llenado de los pulmones. Supone solamente una ligera subida de los hombros hacia arriba de manera que los vértices superiores de los pulmones puedan recibir aire. A este tipo o fase respiratoria se le denomina alta o clavicular, aunque de igual manera los términos "respiración de la embarazada" o "respiración de jadeo" pueden usarse.
Por la presión que el feto realiza hacia arriba, las mujeres gestantes apenas pueden usar la respiración baja, por lo que las fases media y alta son la más utilizadas. El nombre respiración de jadeo se refiere al hecho de que es superficial y corta cuando se realiza sola.
La mejor manera de practicar la respiración alta es colocando una mano sobre el abdomen, otra sobre el pecho y realizando respiraciones muy cortas en las que se notará cómo los hombros suben y bajan ligeramente.
E. QUINTO EJERCICIO (RESPIRACION INTEGRAL O COMPLETA): para iniciarse en su desarrollo práctico es indispensable que hayamos previamente identificado y realizado con facilidad y por separado las respiraciones baja, media y alta. En este empeño necesitaremos como mínimo unos días en los que dedicaremos de cinco a diez minutos diarios -no más-para llegar a dominar las tres fases básicas de la respiración.
Las prácticas de la respiración completa deben de realizarse a ser posible al principio diariamente, durante un tiempo de 5 minutos. El lapso de tiempo que puede requerir el adoptar la respiración completa puede variar dependiendo de cada persona, pero fundamentalmente del interés que canalice en ello. En el caso de los niños, mediante juegos es posible hacer que aprendan -o que no desaprendan- la respiración completa.
En general para los adultos, el plan de aprendizaje consiste en los siguientes pasos:
1. Se practica durante un par de semanas la respiración completa durante unos minutos diarios una o dos veces por día, en un lugar aireado y con la columna erguida, hasta que se realice perfectamente.
2. Después de haber logrado un nivel aceptable en postura estática, se pasa a la segunda fase, en la cual se comenzará a ejercitar la respiración integral caminando y, en sesiones posteriores, corriendo en un lugar natural. Por descontado que en todos los niveles de ejercicios la atención mental ha de centrarse en la propia respiración, lo cual se puede considerar en sí una sencilla pero efectiva práctica de concentración. En este nivel puede comenzarse con los ejercicios de adiestramiento en la RESPIRACION MENTAL, primeramente con los más sencillos. Estas técnicas en sus fases iniciales son explicadas en un posterior capítulo.
3. A partir de este momento se pretende aprender a combinar la respiración integral con ejercicios físicos más complejos que usted suela practicar, tales como los gimnásticos o deportivos, en todos los cuales siempre se exhalará por la nariz.
Igualmente, en este período se quiere alcanzar a combinar la "respiración mental" con las actividades cotidianas o de tipo especial que se describen más adelante en los ejercicios correspondientes.
4. La idea es en este momento realizar la respiración completa cada vez que nos acordemos y nos encontremos en unas condiciones mínimas adecuadas.
5. En relativamente poco tiempo a partir del inicio desde cero, se puede conseguir que la respiración integral, la cual al principio precisó de un esfuerzo y atención consciente, se realice ya casi de manera automática, incluso hasta durmiendo. Por supuesto que hay que diferenciar lo que es una respiración integral normal cotidiana y otra realizada como ejercicio. En la primera el ritmo suele ser natural o normal, mientras que en la segunda se hace un ciclo más espaciado, a la vez que la cantidad de aire inspirado es mayor, por lógica. En cualquier caso, cuanto más se trabaje este segundo modo, mejor será la calidad del respirar diario.
CONCLUSIONES: continuemos ahora con la explicación de la casi mágica técnica de la RESPIRACION INTEGRAL.
No será difícil entender que lo lógico es que, al realizar una respiración completa, el orden natural de llenado de los pulmones sea de abajo hacia arriba. Ello se basa en el hecho de que el aire pesa, por lo que su tendencia natural es a depositarse en las capas bajas del abdomen antes que en cualquier otro sitio. Por lo anterior, lo que debemos realizar es una inhalación primero de la zona baja, luego la media y a continuación la alta. Esto ha de ser como un continuo y no como tres respiraciones en una o como tres tiempos separados entre sí.
El ejercicio en cuestión ha de hacerse con una previa exhalación lo más completa posible, lo cual se logra metiendo al final el abdomen un poquito hacia adentro, lo que significa que el músculo diafragma ha subido, facilitando la salida de aire de la parte baja de los pulmones.
Seguidamente se comienza la inhalación con la realización de la respiración baja, inspirando a la vez que se hincha un poco el abdomen.
Como en un continuo y procurando que la inhalación no pare ni un momento, se va ampliando el pecho según se realiza la respiración media.
Por último, para culminar la inspiración, se termina subiendo ligeramente los hombros de forma natural, para permitir que el aire pueda llegar a los vértices superiores de los pulmones. Un dominio de esta técnica precisa sólo un poco de esfuerzo y, sobre todo, el estar motivado por los beneficios que supondrá. Como ya hemos comentado, para muchas filosofías de la Antigüedad la respiración es la base para el equilibrio interno, y efectivamente así es, ya que este proceso es simultáneamente energético y relajante.
Tanto es necesario conocer y practicar los beneficios íntimos de la respiración para lograr mayor energía psicofísica como para lograr un estado satisfactorio de relax.
No se pretende ni mucho menos que estemos varias horas al día realizando respiraciones completas dirigidas voluntariamente, sino adoptar la respiración integral en nuestros patrones de conducta inconsciente. Aparte, cuando sea preciso por el momento en sí, podremos hacer perfectamente unos minutos de dinámica respiratoria integral para lograr los efectos deseados.
Sin contar las ventajas fisiológicas que ya se comentaron, la respiración integral es la base para cualquier tipo de trabajo de autotransformación, desde todos los puntos de vista.
En lo emocional, este sistema genera un mayor equilibrio psíquico, lo cual significa ni más ni menos que existen mayores facilidades para evitar los estados desbalanceados, tanto del polo de la sobrexcitación o estrés, como de la depresión. En lo mental, los procesos de la atención y la concentración están muy ligados a una correcta inhalación y exhalación. En lo que a la voluntad se refiere, sin duda alguna la respiración aumenta la cantidad y calidad de esa fuerza.
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